Desde los principios de la historia de la humanidad, hemos estado buscando explicar las cosas. ¿Por qué el sol sale de ese lado? ¿Por qué las plantas crecen? ¿Por qué el agua corre hacia abajo?
Durante Mucho tiempo, las respuestas no explicaban mucho. Antes de la aparición de la palabra escrita, las noticias viajaban por la voz. Antes de la llegada de la luz eléctrica a los pueblos y ciudades, había fantasmas y aparecidos.
Los tiempos cambian, la humanidad avanza gracias al desarrollo tecnológico y cada día aparecen respuestas nuevas a viejas preguntas. Algunas son interesantes, otras no nos llaman la atención; sin embargo, todas esas respuestas, nos gusten o no, son resultado de la búsqueda que alguien emprende.
En tiempos idos, en el llano había chagas y chipos simultáneamente. El doctor José Francisco Torrealba dedicó largos años a estudiar las enfermedades tropicales, logrando demostrar la relación entre los parásitos del chipo y la enfermedad de chagas. Después de eso fue relativamente sencillo identificar que una de las medidas básicas para erradicar la enfermedad era eliminar el contacto del chipo con el hombre, eliminando los ranchos de bahareque. La historia tal vez no es tan sencilla como la descrita; sin embargo, ilustra un camino en la búsqueda de la verdad.
Los aztecas crearon un calendario con base en largas observaciones del sol, la luna y las estrellas y lo que pasaba en la tierra, con la lluvia y la sequía, la siembra y la cosecha. Tal vez pueda decirse que fue uno de los primeros logros científicos y tecnológicos de la historia. A través de la observación cuidadosa se logró establecer una explicación para un hecho particular y usarlo en provecho de la humanidad. Saber cuando comenzar a preparar la tierra y cuando sembrar, ha tenido desde siempre, una importancia vital para la vida del hombre. Poder predecir la lluvia o la sequía serían de interés para el manejo de las represas.
En nuestro país, durante muchos años, nuestros abuelos consultaban el almanaque de los Hermanos Rojas para los nombres de los hijos o las fases de la luna. Así se cortaban el cabello en creciente y se sembraba en menguante y las cosas funcionaban bajo esos esquemas.
Aún hoy se dice que la llegada del hombre a la luna fue un truco de cine. Hay videos, libros y toda clase de publicaciones sobre el tema; no obstante lo que si es cierto, es que es muy difícil probar ese tipo de conspiraciones. Si es mentira, no pasa nada, pero si es verdad tampoco, porque muchos de los implicados están muertos y pareciera que a nadie le interesa. La conspiración aparece como referencia cuando se comienzan a juntar detalles, que a su vez tampoco se pueden comprobar.
Las explicaciones mágicas fueron dando paso, poco a poco a explicaciones más certeras basadas en la ciencia. La ciencia se basa en un criterio fundamental para apoyar sus verdades: los experimentos se deben reproducir por otros científicos y dar resultados similares en lugares diferentes. Así, la explicación de las diferencias entre los resultados ha originado también otros descubrimientos.
Muchos descubrimientos se dice que son casuales; sin embargo, aún en esos casos, si el científico no cuenta con experiencia en el campo particular no podrá interpretar esos hechos y generar el nuevo conocimiento o la nueva interpretación. Thomas Kuhn, en La Estructura de las Revoluciones Científicas, menciona varios ejemplos.
Los científicos pueden demostrar su verdad sobre la base de hechos, de experimentos y de resultados. Y otros científicos pueden usar esa información para comprobarla o refutarla. Una de las situaciones de refutación que tuvo impacto en los medios fue la fusión en frío.
Fleischmann y Pons reportan sus resultados en marzo de 1988, generando revuelo en la comunidad científica del campo, logran desarrollar sus ideas y convencer a instituciones de dedicar recursos a la investigación. Diez años, 12 millones de libras esterlinas y 20 millones de dólares después, no pudieron mostrar resultados convincentes. Aunque la discusión no termina, se estima que las debilidades del proceso fueron la falta de verificación independiente y la etiqueta a los fenómenos desconocidos con nombres atractivos a la prensa.
Pese a ello, el potencial que puede tener la fusión en frío es suficientemente atractivo para continuar dedicándole fondos, pero sin la presión mediática. Si los resultados que se obtengan son probados confirmados en forma independiente y pueden ser sometidos a escrutinio estricto por la comunidad científica, sabremos entonces de ello. Difícilmente alguien se atreva a anunciar antes de tiempo cualquier hallazgo.
Queda claro que la ciencia tiene sus reglas, leyes, principios y métodos. La política no es una ciencia, aunque se estudie hoy día en facultades de ciencias políticas, quizás por ello, se arropa de fiabilidad, y las aseveraciones de los políticos no pueden ni tienen que ser verificadas con experimentos o evaluadas estadísticamente.
La prueba está en lo hechos. Las percepciones son realidades cuando no hay otra realidad con que contrastarlas.
Hace unos días unos personajes comentaban que la inseguridad era una cuestión de percepción. No hace falta un experimento científico para comprender la realidad de nuestras ciudades atrapadas por la delincuencia, con un centenar de muertes por semana. Claro si viajamos en carros blindados, con escoltas que abren paso en motos, difícilmente nos enteraremos de la verdad de la seguridad, la de todos los días en el barrio, la urbanización, el transporte público o la carretera. Y tal vez allí radique el problema. La verdad existe para quien la siente.
Cuentan que el General Gómez dejó instrucciones a su muerte para que se anunciara el 17 de diciembre y así hacerla coincidir con la del Libertador. En ese tiempo solo existía la radio y las personas se enteraban de las noticias varios días después, lo cual se consideraba normal.
Hoy tenemos televisión vía satélite, Internet, Twitter y muchos otros medios, que permiten a la información viajar de inmediato, casi sin procesamiento, análisis de fuentes, contraste con especialistas o redacción detallada según normas de estilo.
La información puede aparecer frente a los ojos de las personas, en su pantalla de televisión o de computador casi al momento de producirse los hechos. Es muy difícil, aunque tal vez exista la tecnología para ello, modificar en tiempo real mientras se está transmitiendo la noticia. Esas cosas toman tiempo.
Sin embargo, es mas fácil cambiar la historia cuando la persona no está allí, cuando los testigos se callan y cuando lo que se quiere contar se adorna o se deforma con los diversos cristales personales.
Pinochet mantuvo a Chile dominada durante 17 años. Luego de su salida del poder fue enjuiciado por una causa menor, bajo el principio de la Jurisdicción Internacional. Manuel Noriega está encarcelado por delitos que no tienen que ver con su acción de gobierno.
Los hechos de El Caracazo fueron juzgados en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con una sentencia dictada 14 años después. Aún así la verdad no esta completa.
Las opiniones se pueden discutir, la verdad es irrefutable, a cada quién le llega su momento. ¿Sabremos algún día, con certeza, qué pasó el 11 de Abril de 2002? El tiempo será el juez, la historia lo dirá… La Verdad depende de ti…. El 26 de septiembre, mi compromiso es con la Verdad…
Dra. Rosa Indriago
martes, 21 de septiembre de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
Encuentro Académico con... Cinco años tras la verdad y el nacimiento de mi Blog
Nuestro programa ENCUENTRO ACADEMICO cumplió cinco años en el aire. Es momento de recordar el camino recorrido, los apoyos, los obstáculos, las metas planteadas, los aciertos y desaciertos, las presiones y los miedos y, tratar de construir a partir de ello.
Corría el año 1992, cuando ya venía haciendo mis pininos en la emisora Ondas del Mar de Puerto Cabello junto a Alfredo Sabatino. Un programa de corte educativo, desafiante para ese momento, cuando el espacio no lo llenaba algo similar. El concepto clave aludía a que sólo a través de la educación podíamos hacer patria. Al nacer Niños Cantores Televisión (NCTV) surge Punto Clave, nuestro primer programa televisivo, de corte similar, exigente por demás, puesto que la búsqueda de patrocinantes siempre es una barrera a superar.
El primer reto fue entrevistar a las recién electas autoridades de nuestra Universidad, en ese momento encabezadas por Ricardo Maldonado, acompañado de Asdrúbal Romero, Rolando Smith, Alejandro Botello. Y allí también despedir a profesionales como Elis Mercado, Edmeé de Betancourt, Chiquito León, por su función cumplida.
El espacio generó comentarios, unos favorables, otros menos aprobadores. Apoyos variados, con ataques sutiles y otros más directos. Para ese momento, el hecho de no ser periodista fue considerado por algunos un serio agravio. Así se estimuló mi sentimiento de seguir siendo parte de la información educativa en diferentes ámbitos, y tomé la decisión de estudiar Comunicación Social, para estar con las botas puestas, en el arte de informar.
Con el tiempo, después de filosofar con amigos y colegas de la educación, entendimos la importancia de llenar el vacío en el entorno educativo, abriendo espacios para todas las experiencias, que por demás, son propias de una institución como la Universidad de Carabobo.
Bajo estas premisas, toqué las puertas de DAT-TV, allí el Dr. Osman Delgado, creyó en la idea y la directiva decidió apoyar el programa. Lo demás es parte conocida de la historia, que para mí es más que eso, es un sueño hecho realidad.
La línea editorial de Encuentro Académico está marcada por el afán de mantener el equilibrio, del esfuerzo por brindar un espacio de reflexión y de respeto por la diversidad, de pluralidad sin concesiones, como corresponde a los Universitarios que deben ser ejemplo de esfuerzo por la búsqueda de la verdad, sin falsos temores, buscando ayudar a comprender. Con el tiempo, la audiencia ha crecido, se llega a otros sectores de la sociedad, siempre teniendo como punto de apalancamiento a la comunidad universitaria.
Algunos programas fueron polémicos, otros más sosegados; sin embargo, en todos el norte ha sido Escudriñar la verdad, sin autocensura, cosa por demás difícil en estos tiempos que vive el periodismo.
En momentos críticos hemos intentado contraponer las opiniones y ahondar en las oportunidades de encuentro. No siempre se han logrado; a pesar de ello, no hemos dejado que el desanimo o el cansancio se cobijen en nuestra voluntad, gracias al respaldo de los universitarios y de la sociedad civil, que se extienden en todos los puntos cardinales de la región. Hoy ya somos internacionales a través de Youtube, que ha servido de sostenedor para divulgar esta iniciativa. Desde el 1º de mayo del 2009 se registran más de siete mil (7.000) visitas. Le decimos al mundo aquí en Venezuela los Universitarios producimos saberes para mejorar los problemas que agobian a nuestras comunidades.
Como en toda experiencia valedera, debía pensarse en nuevos argumentos. Justamente, buscando su fortalecimiento, surge la idea de mostrar bajo la modalidad de micros informativos, las diversas prácticas investigativas y la producción científica de los profesionales de la Universidad de Carabobo. Bajo la mirada efectiva de la hoy Rectora, Profesora Jessy Divo de Romero, quien desde sus tiempos de Vicerrectora Académica, se entusiasmó con la iniciativa y nos dio su apoyo, que aún mantiene el actual Vicerrector Académico Ulises Rojas, para que hoy se hayan producido 42 micros de la serie Divulgando el Conocimiento, que pronto será un libro digitalizado, bajo la premisa de que “lo que no se divulga no se conoce y lo que no se conoce no existe”. Esta modalidad muestra una riqueza intelectual que involucra a los profesores investigadores, plasmando en imágenes y segundos de tiempo, la pertinencia de sus proyectos. La diversidad de temáticas, las perspectivas y los enfoques metodológicos, llevan a resultados prácticos que ubican a la Universidad de Carabobo, como uno de los ámbitos generadores de experiencias que potencian el desarrollo de la región y del país,
Como universitaria, siento que el esfuerzo ha valido la pena; sobretodo, cuando podemos servir de instrumento para la construcción del conocimiento, la divulgación de las experiencias exitosas y el apoyo de la cultura del diálogo.
Quizás una mirada en retrospectiva, deja que aflore el orgullo de poder contribuir de esta manera tan positiva, no solo por mi persona, sino por el equipo de producción, los técnicos, los editores, los que nos han dado su apoyo moral y económico, los que detrás de cámara, han hecho que este sueño se convierta en realidad.
Los enfrentamientos y los desacuerdos son parte del camino que debemos andar para encontrar un punto de encuentro, tanto en nuestra Universidad como en nuestro país, apuntando siempre a un mejor mañana a través de la educación y usando los medios de comunicación como un escenario clave para alcanzar con nuestras ideas, la posibilidad de aportar a la construcción de la Venezuela que todos nos merecemos.
Para ustedes mi compromiso de seguir teniendo la verdad como norte y prepararme para los retos comunicacionales de este nuevo siglo, hoy representados en la escalada de las redes sociales, Twitter, Facebook, Youtube, donde contamos con seguidores de toda Venezuela y el mundo, somos una ventana al saber es por ello que hoy cumpliendo con las exigencias del mundo globalizado, y celebrando el día de la independencia, abrimos un nuevo espacio con la esperanza de convertirse en un “punto clave” para quienes enseñan, anclas para los errantes, alas para los que imaginan, reverdecer para los que sueñan, diatriba para los que sienten, recuerdos para quienes olvidan y sobre todo, juventud para dispersar, mi nuevo Blog Encuentro Académico. Síguenos y Hazlo tuyo.
Dra. Rosa Indriago
Corría el año 1992, cuando ya venía haciendo mis pininos en la emisora Ondas del Mar de Puerto Cabello junto a Alfredo Sabatino. Un programa de corte educativo, desafiante para ese momento, cuando el espacio no lo llenaba algo similar. El concepto clave aludía a que sólo a través de la educación podíamos hacer patria. Al nacer Niños Cantores Televisión (NCTV) surge Punto Clave, nuestro primer programa televisivo, de corte similar, exigente por demás, puesto que la búsqueda de patrocinantes siempre es una barrera a superar.
El primer reto fue entrevistar a las recién electas autoridades de nuestra Universidad, en ese momento encabezadas por Ricardo Maldonado, acompañado de Asdrúbal Romero, Rolando Smith, Alejandro Botello. Y allí también despedir a profesionales como Elis Mercado, Edmeé de Betancourt, Chiquito León, por su función cumplida.
El espacio generó comentarios, unos favorables, otros menos aprobadores. Apoyos variados, con ataques sutiles y otros más directos. Para ese momento, el hecho de no ser periodista fue considerado por algunos un serio agravio. Así se estimuló mi sentimiento de seguir siendo parte de la información educativa en diferentes ámbitos, y tomé la decisión de estudiar Comunicación Social, para estar con las botas puestas, en el arte de informar.
Con el tiempo, después de filosofar con amigos y colegas de la educación, entendimos la importancia de llenar el vacío en el entorno educativo, abriendo espacios para todas las experiencias, que por demás, son propias de una institución como la Universidad de Carabobo.
Bajo estas premisas, toqué las puertas de DAT-TV, allí el Dr. Osman Delgado, creyó en la idea y la directiva decidió apoyar el programa. Lo demás es parte conocida de la historia, que para mí es más que eso, es un sueño hecho realidad.
La línea editorial de Encuentro Académico está marcada por el afán de mantener el equilibrio, del esfuerzo por brindar un espacio de reflexión y de respeto por la diversidad, de pluralidad sin concesiones, como corresponde a los Universitarios que deben ser ejemplo de esfuerzo por la búsqueda de la verdad, sin falsos temores, buscando ayudar a comprender. Con el tiempo, la audiencia ha crecido, se llega a otros sectores de la sociedad, siempre teniendo como punto de apalancamiento a la comunidad universitaria.
Algunos programas fueron polémicos, otros más sosegados; sin embargo, en todos el norte ha sido Escudriñar la verdad, sin autocensura, cosa por demás difícil en estos tiempos que vive el periodismo.
En momentos críticos hemos intentado contraponer las opiniones y ahondar en las oportunidades de encuentro. No siempre se han logrado; a pesar de ello, no hemos dejado que el desanimo o el cansancio se cobijen en nuestra voluntad, gracias al respaldo de los universitarios y de la sociedad civil, que se extienden en todos los puntos cardinales de la región. Hoy ya somos internacionales a través de Youtube, que ha servido de sostenedor para divulgar esta iniciativa. Desde el 1º de mayo del 2009 se registran más de siete mil (7.000) visitas. Le decimos al mundo aquí en Venezuela los Universitarios producimos saberes para mejorar los problemas que agobian a nuestras comunidades.
Como en toda experiencia valedera, debía pensarse en nuevos argumentos. Justamente, buscando su fortalecimiento, surge la idea de mostrar bajo la modalidad de micros informativos, las diversas prácticas investigativas y la producción científica de los profesionales de la Universidad de Carabobo. Bajo la mirada efectiva de la hoy Rectora, Profesora Jessy Divo de Romero, quien desde sus tiempos de Vicerrectora Académica, se entusiasmó con la iniciativa y nos dio su apoyo, que aún mantiene el actual Vicerrector Académico Ulises Rojas, para que hoy se hayan producido 42 micros de la serie Divulgando el Conocimiento, que pronto será un libro digitalizado, bajo la premisa de que “lo que no se divulga no se conoce y lo que no se conoce no existe”. Esta modalidad muestra una riqueza intelectual que involucra a los profesores investigadores, plasmando en imágenes y segundos de tiempo, la pertinencia de sus proyectos. La diversidad de temáticas, las perspectivas y los enfoques metodológicos, llevan a resultados prácticos que ubican a la Universidad de Carabobo, como uno de los ámbitos generadores de experiencias que potencian el desarrollo de la región y del país,
Como universitaria, siento que el esfuerzo ha valido la pena; sobretodo, cuando podemos servir de instrumento para la construcción del conocimiento, la divulgación de las experiencias exitosas y el apoyo de la cultura del diálogo.
Quizás una mirada en retrospectiva, deja que aflore el orgullo de poder contribuir de esta manera tan positiva, no solo por mi persona, sino por el equipo de producción, los técnicos, los editores, los que nos han dado su apoyo moral y económico, los que detrás de cámara, han hecho que este sueño se convierta en realidad.
Los enfrentamientos y los desacuerdos son parte del camino que debemos andar para encontrar un punto de encuentro, tanto en nuestra Universidad como en nuestro país, apuntando siempre a un mejor mañana a través de la educación y usando los medios de comunicación como un escenario clave para alcanzar con nuestras ideas, la posibilidad de aportar a la construcción de la Venezuela que todos nos merecemos.
Para ustedes mi compromiso de seguir teniendo la verdad como norte y prepararme para los retos comunicacionales de este nuevo siglo, hoy representados en la escalada de las redes sociales, Twitter, Facebook, Youtube, donde contamos con seguidores de toda Venezuela y el mundo, somos una ventana al saber es por ello que hoy cumpliendo con las exigencias del mundo globalizado, y celebrando el día de la independencia, abrimos un nuevo espacio con la esperanza de convertirse en un “punto clave” para quienes enseñan, anclas para los errantes, alas para los que imaginan, reverdecer para los que sueñan, diatriba para los que sienten, recuerdos para quienes olvidan y sobre todo, juventud para dispersar, mi nuevo Blog Encuentro Académico. Síguenos y Hazlo tuyo.
Dra. Rosa Indriago
El Currículo desde la perspectiva sistémica ¿Una Solución?
Para cualquier organización que procure innovar o aprender, siempre encontrará que le harán resistencia. . No obstante, si éstos pueden anticiparse y se podrán desarrollar capacidades para superarlos, y convertirlos en oportunidades de crecimiento. Es allí donde tiene validez el enfoque sistémico para abordar las situaciones, en particular aquellas asociadas con el entorno universitario.
Indudablemente no se trata sólo de cambiar el currículo con una u otra orientación teórica, o de darle más presupuesto a las universidad o de un mejor control de los gastos o una racionalización de los espacios. Las organizaciones de todo tipo, publicas o privadas, de lucro o de servicio, son hoy diferentes de los que eran hace 20 o 50 años y aquellas que no se han transformado o adaptado a los nuevos tiempos ya están fuera de juego o a punto de salir de él; a pesar de ello, nuestras instituciones educativas, más allá de incorporar el uso de redes y computadoras, de las presentaciones audiovisuales y algunas otras tecnologías y de no usar la palmeta, son hoy más o menos iguales que en 1940, con un agravante: la escasez de recursos materiales, en particular a nivel de la educación pública, que limita sensiblemente el logro de los fines del proceso educativo casi a todo nivel. Cuántas de nuestras instituciones cuentan con una biblioteca o un laboratorio bien dotados? ¿Cuántas canchas de Basquetbol tienen mallas en las cestas? ¿Cuántos comedores escolares tenemos?
Estas y otras interrogantes se han planteado a lo largo de los últimos años en simposios, congresos, seminarios, foros y todo tipo de reunión, libros revistas, periódicos. Tenemos decenas o centenas de análisis de diferente nivel de profundidad y largas listas de recomendaciones, sugerencias y propuestas, aún así, seguimos sin convertir muchas de esas ideas en acción y este parece ser el elemento clave del proceso.
Es allí donde puede aplicarse el enfoque sistémico, ya que para llevar las ideas a la acción se requiere la identificación de los procesos que refuerzan el crecimiento y aquellos que lo limitan. Para impulsar los primeros y controlar o reducir los segundos. Por tanto, para intentar resolver un problema o apuntar en ese sentido, se requiere desarrollar un esquema diferente de pensamiento, otro nivel de comprensión, en tres aspectos: La transformación de los actores, el impulso del liderazgo y la acción individual.
En nuestro caso, los actores somos los docentes, los estudiantes, padres, instituciones y la sociedad. Definir opciones pequeñas que estén a nuestro alcance y que permitan probar nuevas iniciativas, y ajustarlas antes de su difusión a toda la universidad, preguntándonos ¿qué queremos lograr con esta iniciativa?
En segundo término, está el liderazgo en todo nivel, que debe impulsar las iniciativas de cambio, con su apoyo, su ejemplo y su compromiso. Con la apertura hacia las nuevas ideas y la disposición a probarlas. Buscando desarrollar oportunidades y condiciones que favorezcan el aprendizaje de la organización como conjunto.
En tercer lugar, lo más importante, está la acción individual. Todo aquello que cada uno de nosotros tiene a su alcance. La pregunta clave sería ¿cómo puedo influir en los temas que son determinantes? Los resultados a nivel individual pueden impulsar la creación y mantenimiento de la conexión entre los individuos que impulsarán el desarrollo de la organización y los equipos que la forman. El cambio requiere esfuerzos sostenidos y sistemáticos. Buscar opciones nuevas frente a las limitaciones actuales y los problemas crónicos. Preguntarnos ¿porqué algunas iniciativas fallaron antes? Recuperar el espíritu de trabajo y apoyarnos en las fuerzas propias para impulsar iniciativas que apuntalen el cambio necesario. Apoyar a los otros con sus iniciativas. Es bueno recordar que la clave del mejoramiento significativo está en aprovechar el compromiso, el entusiasmo y la energía de los miembros de una organización.
Si el objetivo de la universidad se orienta a formar ciudadanos para contribuir al desarrollo del país, vale la pena preguntarse: ¿Cuál es la línea de desarrollo a la que queremos contribuir? ¿Le estamos suministrando el conocimiento necesario? ¿Estamos fomentando las habilidades que requerirán? ¿Qué valores y actitudes se están fortaleciendo con nuestra actuación?
En ese camino debe conectarse la discusión sobre el Currículo con ese desarrollo. Cualquiera sea el enfoque teórico o la interpretación racional, lo relevante es que la acción contribuya al logro esperado. Retomemos las ideas planteadas a lo largo del tiempo, decantemos de ellas aquellas que puedan ofrecernos mayores oportunidades al menor costo en tiempo y recursos, desarrollemos experiencias directas de aplicación, que sean revisadas luego para identificar los aprendizajes y las oportunidades de mejora y enfrentemos juntos los nuevos retos que se plantean en nuestra Universidad y nuestro país. Y sobre todo, apoyémonos en los profesionales, que dentro de nuestra universidad, siempre han mantenido un interés firme y real de ajustar la formación de nuevos profesionales a nuestra realidad social. Para ello, sin duda, es necesario darle una mirada a la gente, cuáles son los profesionales con los cuales contamos dentro de la Universidad, su nivel de desempeño y en particular sus competencias profesionales, lo cual puede llevarnos, en el entorno universitario, a lo expresado en la línea estratégica de la actual gestión rectoral “la transición de una universidad tradicional hacia una universidad de vanguardia”. Porque somos efectivamente, responsables de educar y formar a los hombres y mujeres del mañana.
Dra. Rosa Indriago
Indudablemente no se trata sólo de cambiar el currículo con una u otra orientación teórica, o de darle más presupuesto a las universidad o de un mejor control de los gastos o una racionalización de los espacios. Las organizaciones de todo tipo, publicas o privadas, de lucro o de servicio, son hoy diferentes de los que eran hace 20 o 50 años y aquellas que no se han transformado o adaptado a los nuevos tiempos ya están fuera de juego o a punto de salir de él; a pesar de ello, nuestras instituciones educativas, más allá de incorporar el uso de redes y computadoras, de las presentaciones audiovisuales y algunas otras tecnologías y de no usar la palmeta, son hoy más o menos iguales que en 1940, con un agravante: la escasez de recursos materiales, en particular a nivel de la educación pública, que limita sensiblemente el logro de los fines del proceso educativo casi a todo nivel. Cuántas de nuestras instituciones cuentan con una biblioteca o un laboratorio bien dotados? ¿Cuántas canchas de Basquetbol tienen mallas en las cestas? ¿Cuántos comedores escolares tenemos?
Estas y otras interrogantes se han planteado a lo largo de los últimos años en simposios, congresos, seminarios, foros y todo tipo de reunión, libros revistas, periódicos. Tenemos decenas o centenas de análisis de diferente nivel de profundidad y largas listas de recomendaciones, sugerencias y propuestas, aún así, seguimos sin convertir muchas de esas ideas en acción y este parece ser el elemento clave del proceso.
Es allí donde puede aplicarse el enfoque sistémico, ya que para llevar las ideas a la acción se requiere la identificación de los procesos que refuerzan el crecimiento y aquellos que lo limitan. Para impulsar los primeros y controlar o reducir los segundos. Por tanto, para intentar resolver un problema o apuntar en ese sentido, se requiere desarrollar un esquema diferente de pensamiento, otro nivel de comprensión, en tres aspectos: La transformación de los actores, el impulso del liderazgo y la acción individual.
En nuestro caso, los actores somos los docentes, los estudiantes, padres, instituciones y la sociedad. Definir opciones pequeñas que estén a nuestro alcance y que permitan probar nuevas iniciativas, y ajustarlas antes de su difusión a toda la universidad, preguntándonos ¿qué queremos lograr con esta iniciativa?
En segundo término, está el liderazgo en todo nivel, que debe impulsar las iniciativas de cambio, con su apoyo, su ejemplo y su compromiso. Con la apertura hacia las nuevas ideas y la disposición a probarlas. Buscando desarrollar oportunidades y condiciones que favorezcan el aprendizaje de la organización como conjunto.
En tercer lugar, lo más importante, está la acción individual. Todo aquello que cada uno de nosotros tiene a su alcance. La pregunta clave sería ¿cómo puedo influir en los temas que son determinantes? Los resultados a nivel individual pueden impulsar la creación y mantenimiento de la conexión entre los individuos que impulsarán el desarrollo de la organización y los equipos que la forman. El cambio requiere esfuerzos sostenidos y sistemáticos. Buscar opciones nuevas frente a las limitaciones actuales y los problemas crónicos. Preguntarnos ¿porqué algunas iniciativas fallaron antes? Recuperar el espíritu de trabajo y apoyarnos en las fuerzas propias para impulsar iniciativas que apuntalen el cambio necesario. Apoyar a los otros con sus iniciativas. Es bueno recordar que la clave del mejoramiento significativo está en aprovechar el compromiso, el entusiasmo y la energía de los miembros de una organización.
Si el objetivo de la universidad se orienta a formar ciudadanos para contribuir al desarrollo del país, vale la pena preguntarse: ¿Cuál es la línea de desarrollo a la que queremos contribuir? ¿Le estamos suministrando el conocimiento necesario? ¿Estamos fomentando las habilidades que requerirán? ¿Qué valores y actitudes se están fortaleciendo con nuestra actuación?
En ese camino debe conectarse la discusión sobre el Currículo con ese desarrollo. Cualquiera sea el enfoque teórico o la interpretación racional, lo relevante es que la acción contribuya al logro esperado. Retomemos las ideas planteadas a lo largo del tiempo, decantemos de ellas aquellas que puedan ofrecernos mayores oportunidades al menor costo en tiempo y recursos, desarrollemos experiencias directas de aplicación, que sean revisadas luego para identificar los aprendizajes y las oportunidades de mejora y enfrentemos juntos los nuevos retos que se plantean en nuestra Universidad y nuestro país. Y sobre todo, apoyémonos en los profesionales, que dentro de nuestra universidad, siempre han mantenido un interés firme y real de ajustar la formación de nuevos profesionales a nuestra realidad social. Para ello, sin duda, es necesario darle una mirada a la gente, cuáles son los profesionales con los cuales contamos dentro de la Universidad, su nivel de desempeño y en particular sus competencias profesionales, lo cual puede llevarnos, en el entorno universitario, a lo expresado en la línea estratégica de la actual gestión rectoral “la transición de una universidad tradicional hacia una universidad de vanguardia”. Porque somos efectivamente, responsables de educar y formar a los hombres y mujeres del mañana.
Dra. Rosa Indriago
Encuentro Académico con... La Desinformación: una estrategia vieja
Cuando Alvin Toffler y Heidi (su esposa) dejaron entrever en 1994 en “Las Guerras del Futuro” que el futuro mismo yacía, en las tecnologías digitales y las comunicaciones, quienes aún permanecíamos alejados de la tecnología nos vimos obligados a dar un paso adelante para dejarnos envolver por este escenario. Hoy, nuestros hijos, mostrando más habilidad, se desenvuelven en un entorno con alta dominancia tecnológica e informativa.
El texto de los Toffler, dedica un capítulo a los usos de la información en la guerra. Recuerda algunos casos históricos, identificando cinco estrategias para darle un “giro” a la información. Estas estrategias incluyen: acusar al otro de atrocidades, exagerar la importancia de los hechos, demonizar o deshumanizar al adversario, la polarización y la meta-propaganda. Aquí puede señalarse como máximo exponente de estas prácticas a la Alemania Nazi, donde el Ministerio de Propaganda, dirigido por Goebbels, autorizaba a los periodistas para ejercer su profesión, y les decían qué se debía escribir, cómo titular y otras minucias del ejercicio del periodismo.
Este escenario recientemente señalado en la prensa, me lleva a abordar una temática no sólo como educadora sino como comunicadora social: la vieja estrategia de la desinformación. Si vemos a nuestro alrededor y nos detenemos un momento en nuestra cotidianidad, podemos encontrar muchos ejemplos de estos esquemas de desinformación. De uno y otro lado se dicen unas cosas y se hacen otras. Haciendo algo de retrospectiva, podremos recordar a nuestros abuelos, una vida rural en su mayoría, con un pequeño radiecito que se prendía en la mañana, y desde muy temprano se escuchaban los mensajes muy personalizados: los anuncios de visitas o los avisos sobre los decesos de algún familiar.
Para hacer un poco de memoria, ya en tiempos de la Dictadura de Gómez fueron difíciles los momentos para quienes buscaron divulgar información. La gesta inicial de la radiodifusión en Venezuela de Luis Roberto Scholtz y Alfredo Moller allá en 1926, ya estuvo marcada por las presiones. El gran inconveniente del momento era la imposibilidad de divulgar ciertos temas y noticias y el peligro de que algunas de éstas tocasen los intereses de la dictadura, instalada desde hacía 17 años en el país. Cuando murió Juan Vicente Gómez la noticia se conoció a los tres o cuatro días (según se extrae de la historia).
Con el tiempo, apareció la televisión (ya sabemos cual fue el pionero). Las novelas llenaron un espacio y, los programas de noticias dieron el impulso para que la comunicación tomara cuerpo en la mayoría de nuestros entornos. En 1992, por primera vez, vimos una guerra en vivo y directo cuando se trasmitió la Guerra del Golfo.
Poco a poco nos hemos convertido, casi sin darnos cuenta, en un país rodeado de fuentes de información. Radio y televisión siguen al frente. Aún cuando Internet, mensajes de texto y Twitter, nos permiten enterarnos en muy poco tiempo, y en ocasiones, en vivo, de lo que pasa casi en cualquier lugar del mundo. Así los hechos y las imágenes que alcanzamos a conocer no pueden ser manipulados. Nuestros ojos nos mostrarán la realidad. Nuestra mente interpretará de una forma u otra esos hechos.
Sin embargo, lo que no vemos con nuestros ojos, sino a través de otros, pueden ser editados o transformado para ser usados con fines propagandísticos, a favor o en contra de una postura Ideológica, política o económica.
En el medio estamos quienes queremos estar informados por razones personales o profesionales y en muchas ocasiones es difícil separar “la paja del grano”, como dirían los abuelos.
Una opción es permanecer pegado al televisor o al computador, tratando de capturar la información, pero esto no es algo que el común de nosotros pueda hacer, a menos que sea parte de una actividad laboral. Incluso si quisiéramos, tal vez no sea posible contrastar las diferentes notas, las opiniones, o los comentarios y verificar las fuentes. Y a lo mejor tampoco nos aporta mucho, por la dificultad de separar opiniones y sentimientos.
Un Caso reciente: Venezuela decreta emergencia eléctrica, Colombia ofrece vendernos electricidad y ésta es rechazada afirmando que “no es necesaria”. Es allí donde nos preguntamos: ¿podríamos solventar parte del racionamiento en Zulia, Táchira y Apure con ese ofrecimiento? ¿No es necesaria, porqué ya está resuelto el problema en Guri?¿y entonces, por qué sigue el racionamiento?. Podemos darle vueltas y vueltas y a lo mejor no llegar a algo concreto. Podemos tratar de imaginarnos diversas razones y cada una de ellas puede ser valida, lógica o adecuada. Pero si pensamos en otras reacciones ante situaciones similares, en los patrones, encontraremos que la razón política, egoísta, tal vez sea la verdadera.
Otro ejemplo: se redujo el número de accidentes en Carnaval, reseñó la prensa, entonces ¿fue efectiva la ley seca? ¿Viajaron más o menos personas? Si se aplicara ley seca todos los fines de semana, se reduciría el número de accidentes y quizás de decesos?
Sin duda, como en todo, hay opiniones. Y ¿dónde está la verdad? A lo mejor es la suma de varias opiniones o la intersección, como en matemática de conjuntos. El esquema de la hegemonía comunicacional requiere el control de los diferentes medios a través de los cuales recibimos la información, necesita que exista un solo mensaje, una sola voz, una única visión. Solo los mensajes “adecuados” pueden ser transmitidos. Sólo algunos medios son buenos. Pero ¿quién puede parar a Radio Bemba? No se le puede aplicar la Ley Resorte ni se puede expropiar o comprar. Tampoco presionar a sus dueños para que se porten bien.
Edgard de Bono en “El Pensamiento Práctico” menciona cinco niveles de comprensión. El rumor estaría en el nivel más bajo, sólo suficiente para quedarnos tranquilos con la explicación que surge.
El rumor, el chisme, la maledicencia surgen de nuestro afán por saber o por tener una explicación. Podrán encarcelarse, expropiarse, comprarse o presionar a la radio, la televisión o la prensa. Podrá controlarse Internet, Twitter o la telefonía celular, pero nuestros pensamientos seguirán allí pues sólo entrarán en nuestras mentes si nosotros los dejamos. Y allí está nuestra función formadora. Comos educadores y como comunicadores tenemos un compromiso: no ponerle o aceptar un cerco en torno a ella, pues siempre encontrará los resquicios para colarse.
Dra. Rosa Indriago
El texto de los Toffler, dedica un capítulo a los usos de la información en la guerra. Recuerda algunos casos históricos, identificando cinco estrategias para darle un “giro” a la información. Estas estrategias incluyen: acusar al otro de atrocidades, exagerar la importancia de los hechos, demonizar o deshumanizar al adversario, la polarización y la meta-propaganda. Aquí puede señalarse como máximo exponente de estas prácticas a la Alemania Nazi, donde el Ministerio de Propaganda, dirigido por Goebbels, autorizaba a los periodistas para ejercer su profesión, y les decían qué se debía escribir, cómo titular y otras minucias del ejercicio del periodismo.
Este escenario recientemente señalado en la prensa, me lleva a abordar una temática no sólo como educadora sino como comunicadora social: la vieja estrategia de la desinformación. Si vemos a nuestro alrededor y nos detenemos un momento en nuestra cotidianidad, podemos encontrar muchos ejemplos de estos esquemas de desinformación. De uno y otro lado se dicen unas cosas y se hacen otras. Haciendo algo de retrospectiva, podremos recordar a nuestros abuelos, una vida rural en su mayoría, con un pequeño radiecito que se prendía en la mañana, y desde muy temprano se escuchaban los mensajes muy personalizados: los anuncios de visitas o los avisos sobre los decesos de algún familiar.
Para hacer un poco de memoria, ya en tiempos de la Dictadura de Gómez fueron difíciles los momentos para quienes buscaron divulgar información. La gesta inicial de la radiodifusión en Venezuela de Luis Roberto Scholtz y Alfredo Moller allá en 1926, ya estuvo marcada por las presiones. El gran inconveniente del momento era la imposibilidad de divulgar ciertos temas y noticias y el peligro de que algunas de éstas tocasen los intereses de la dictadura, instalada desde hacía 17 años en el país. Cuando murió Juan Vicente Gómez la noticia se conoció a los tres o cuatro días (según se extrae de la historia).
Con el tiempo, apareció la televisión (ya sabemos cual fue el pionero). Las novelas llenaron un espacio y, los programas de noticias dieron el impulso para que la comunicación tomara cuerpo en la mayoría de nuestros entornos. En 1992, por primera vez, vimos una guerra en vivo y directo cuando se trasmitió la Guerra del Golfo.
Poco a poco nos hemos convertido, casi sin darnos cuenta, en un país rodeado de fuentes de información. Radio y televisión siguen al frente. Aún cuando Internet, mensajes de texto y Twitter, nos permiten enterarnos en muy poco tiempo, y en ocasiones, en vivo, de lo que pasa casi en cualquier lugar del mundo. Así los hechos y las imágenes que alcanzamos a conocer no pueden ser manipulados. Nuestros ojos nos mostrarán la realidad. Nuestra mente interpretará de una forma u otra esos hechos.
Sin embargo, lo que no vemos con nuestros ojos, sino a través de otros, pueden ser editados o transformado para ser usados con fines propagandísticos, a favor o en contra de una postura Ideológica, política o económica.
En el medio estamos quienes queremos estar informados por razones personales o profesionales y en muchas ocasiones es difícil separar “la paja del grano”, como dirían los abuelos.
Una opción es permanecer pegado al televisor o al computador, tratando de capturar la información, pero esto no es algo que el común de nosotros pueda hacer, a menos que sea parte de una actividad laboral. Incluso si quisiéramos, tal vez no sea posible contrastar las diferentes notas, las opiniones, o los comentarios y verificar las fuentes. Y a lo mejor tampoco nos aporta mucho, por la dificultad de separar opiniones y sentimientos.
Un Caso reciente: Venezuela decreta emergencia eléctrica, Colombia ofrece vendernos electricidad y ésta es rechazada afirmando que “no es necesaria”. Es allí donde nos preguntamos: ¿podríamos solventar parte del racionamiento en Zulia, Táchira y Apure con ese ofrecimiento? ¿No es necesaria, porqué ya está resuelto el problema en Guri?¿y entonces, por qué sigue el racionamiento?. Podemos darle vueltas y vueltas y a lo mejor no llegar a algo concreto. Podemos tratar de imaginarnos diversas razones y cada una de ellas puede ser valida, lógica o adecuada. Pero si pensamos en otras reacciones ante situaciones similares, en los patrones, encontraremos que la razón política, egoísta, tal vez sea la verdadera.
Otro ejemplo: se redujo el número de accidentes en Carnaval, reseñó la prensa, entonces ¿fue efectiva la ley seca? ¿Viajaron más o menos personas? Si se aplicara ley seca todos los fines de semana, se reduciría el número de accidentes y quizás de decesos?
Sin duda, como en todo, hay opiniones. Y ¿dónde está la verdad? A lo mejor es la suma de varias opiniones o la intersección, como en matemática de conjuntos. El esquema de la hegemonía comunicacional requiere el control de los diferentes medios a través de los cuales recibimos la información, necesita que exista un solo mensaje, una sola voz, una única visión. Solo los mensajes “adecuados” pueden ser transmitidos. Sólo algunos medios son buenos. Pero ¿quién puede parar a Radio Bemba? No se le puede aplicar la Ley Resorte ni se puede expropiar o comprar. Tampoco presionar a sus dueños para que se porten bien.
Edgard de Bono en “El Pensamiento Práctico” menciona cinco niveles de comprensión. El rumor estaría en el nivel más bajo, sólo suficiente para quedarnos tranquilos con la explicación que surge.
El rumor, el chisme, la maledicencia surgen de nuestro afán por saber o por tener una explicación. Podrán encarcelarse, expropiarse, comprarse o presionar a la radio, la televisión o la prensa. Podrá controlarse Internet, Twitter o la telefonía celular, pero nuestros pensamientos seguirán allí pues sólo entrarán en nuestras mentes si nosotros los dejamos. Y allí está nuestra función formadora. Comos educadores y como comunicadores tenemos un compromiso: no ponerle o aceptar un cerco en torno a ella, pues siempre encontrará los resquicios para colarse.
Dra. Rosa Indriago
Encuentro Académico con... La Equidad de Género
A propósito de la celebración el Día Internacional de la Mujer, este ENCUENTRO es muy bueno para hablar de la equidad de género, apoyada con las ideas manejadas por mi amigo Rafael Mungarrieta en su Tesis doctoral.
El género constituye el referente cultural a partir del cual se define, evalúa, posiciona y ordena a la mujer y al varón. Las diferencias entre ellos han sido marcadas crudamente, desde el inicio de la vida en sus diferentes ámbitos: social, económico y político. Las historias acerca de las luchas femeninas, han llegado hasta la pantalla grande con casos como: “En tierra de hombres”, muy cruda en su contenido y muy propia de la época que relata el caso de Lois Jenson, por allá por los 70, cuando entró a trabajar en una mina que había permitido el empleo para las mujeres. Los abusos sexuales de sus compañeros aunados a la rebeldía de esta mujer, llevó a un juicio, que fue el eje dinamizador de esta película muchos años después (2006).
En tiempos pasados, los derechos de la mujer estaban suprimidos: no podía ser escuchada, no opinaba y ni siquiera podía elegir su papel en la familia o en la sociedad, ella estaba hecha para cuidar de la casa, mientras que el hombre se dedicaba al trabajo. Durante muchas generaciones, este marco de supremacía masculina estuvo presente, y en algunos lugares del planeta aún se conservan tradiciones y acciones que colocan en total minusvalía a la mujer.
Muy a pesar del deseo de muchas féminas (entre las cuales me incluyo), esta forma de vida ha sido propagada a través de diferentes generaciones; sin embargo, poco a poco las mujeres han demostrado tener suficiente capacidad de actuar en la vida social y económica, su inserción en la política, y sus aciertos en la ciencia y tecnología. Quién no recuerda a Marie Curie, con sus grandes aportes sobre la radiactividad. Golda Meir, en la política. Asimismo a Benazhir Bhutto, quien entregó su vida por sus ideales de libertad y equidad.
La equidad de género es la capacidad de ser equilibrado, justo y correcto en el trato de mujeres y hombres según sus necesidades. Cuando hay equidad puede ofrecerse acceso a los recursos a mujeres y hombres de manera correcta.
La historia de Venezuela en esta lucha de género ha tenido sus bemoles. Desde aquel 5 de mayo de 1945, cuando se otorga a las mujeres el derecho al voto en la elección de los Consejos Municipales, se muestra una decisión hombruna, ya que desde 1944, el manifiesto firmado por más de 11 mil mujeres, exigía ejercer el sufragio en igualdad de condiciones que los hombres. Nombres como el de Ana Julia Rojas, Lucila Palacios, Elisa Elvira Zuloaga, Cecilia Pimentel, Ada Pérez Guevara, Antonia Palacios, entre otras, dejaron entrever su desacuerdo con la exclusividad masculina. Eran otros tiempos, hoy más que nunca podemos hablar del poder del género. Sin mujeres no hay vida, están siempre allí, no pueden ignorarse, no te lo permiten.
La tendencia separatista entre los sexos marca pautas de conducta, que tanto hombres como mujeres aprenden, expresan y sobre todo, reflejan en su comportamiento dentro de un determinado contexto, muy acentuado en la familia, siendo allí donde se establece y se dilatan con toda fuerza las diferencias de género.
La perspectiva que marca la equidad como un derecho humano, lleva a promover la igualdad para mujeres y hombres. No obstante, deben superarse ciertas cotidianidades que sugiere Mungarrieta:
a) la interrupción que con frecuencia sufren las mujeres por parte de los hombres cuando éstas quieren hablar.
b) las personas que escuchan parecen poner más atención a los hablantes hombres, aún cuando las mujeres utilicen estilos análogos y destaquen puntos similares.
c) las mujeres participan de manera menos activa en la conversación, observando y escuchando más de manera pasiva.
d) El reforzamiento de la asertividad social por parte de algunas personas significativas, evidenciando la aceptación de las diferencias de género.
Nos queda como representantes incontrovertibles del género femenino, transformar los arquetipos acerca del rol que deben desempeñar tanto las mujeres como los hombres, para alcanzar una verdadera equidad, que no puede estar solamente cimentada en la promulgación de una Ley.
El género constituye el referente cultural a partir del cual se define, evalúa, posiciona y ordena a la mujer y al varón. Las diferencias entre ellos han sido marcadas crudamente, desde el inicio de la vida en sus diferentes ámbitos: social, económico y político. Las historias acerca de las luchas femeninas, han llegado hasta la pantalla grande con casos como: “En tierra de hombres”, muy cruda en su contenido y muy propia de la época que relata el caso de Lois Jenson, por allá por los 70, cuando entró a trabajar en una mina que había permitido el empleo para las mujeres. Los abusos sexuales de sus compañeros aunados a la rebeldía de esta mujer, llevó a un juicio, que fue el eje dinamizador de esta película muchos años después (2006).
En tiempos pasados, los derechos de la mujer estaban suprimidos: no podía ser escuchada, no opinaba y ni siquiera podía elegir su papel en la familia o en la sociedad, ella estaba hecha para cuidar de la casa, mientras que el hombre se dedicaba al trabajo. Durante muchas generaciones, este marco de supremacía masculina estuvo presente, y en algunos lugares del planeta aún se conservan tradiciones y acciones que colocan en total minusvalía a la mujer.
Muy a pesar del deseo de muchas féminas (entre las cuales me incluyo), esta forma de vida ha sido propagada a través de diferentes generaciones; sin embargo, poco a poco las mujeres han demostrado tener suficiente capacidad de actuar en la vida social y económica, su inserción en la política, y sus aciertos en la ciencia y tecnología. Quién no recuerda a Marie Curie, con sus grandes aportes sobre la radiactividad. Golda Meir, en la política. Asimismo a Benazhir Bhutto, quien entregó su vida por sus ideales de libertad y equidad.
La equidad de género es la capacidad de ser equilibrado, justo y correcto en el trato de mujeres y hombres según sus necesidades. Cuando hay equidad puede ofrecerse acceso a los recursos a mujeres y hombres de manera correcta.
La historia de Venezuela en esta lucha de género ha tenido sus bemoles. Desde aquel 5 de mayo de 1945, cuando se otorga a las mujeres el derecho al voto en la elección de los Consejos Municipales, se muestra una decisión hombruna, ya que desde 1944, el manifiesto firmado por más de 11 mil mujeres, exigía ejercer el sufragio en igualdad de condiciones que los hombres. Nombres como el de Ana Julia Rojas, Lucila Palacios, Elisa Elvira Zuloaga, Cecilia Pimentel, Ada Pérez Guevara, Antonia Palacios, entre otras, dejaron entrever su desacuerdo con la exclusividad masculina. Eran otros tiempos, hoy más que nunca podemos hablar del poder del género. Sin mujeres no hay vida, están siempre allí, no pueden ignorarse, no te lo permiten.
La tendencia separatista entre los sexos marca pautas de conducta, que tanto hombres como mujeres aprenden, expresan y sobre todo, reflejan en su comportamiento dentro de un determinado contexto, muy acentuado en la familia, siendo allí donde se establece y se dilatan con toda fuerza las diferencias de género.
La perspectiva que marca la equidad como un derecho humano, lleva a promover la igualdad para mujeres y hombres. No obstante, deben superarse ciertas cotidianidades que sugiere Mungarrieta:
a) la interrupción que con frecuencia sufren las mujeres por parte de los hombres cuando éstas quieren hablar.
b) las personas que escuchan parecen poner más atención a los hablantes hombres, aún cuando las mujeres utilicen estilos análogos y destaquen puntos similares.
c) las mujeres participan de manera menos activa en la conversación, observando y escuchando más de manera pasiva.
d) El reforzamiento de la asertividad social por parte de algunas personas significativas, evidenciando la aceptación de las diferencias de género.
Nos queda como representantes incontrovertibles del género femenino, transformar los arquetipos acerca del rol que deben desempeñar tanto las mujeres como los hombres, para alcanzar una verdadera equidad, que no puede estar solamente cimentada en la promulgación de una Ley.
Dra. Rosa Indriago
Encuentro Académico con... El Ego y otros Ismos
La irreverencia y la confrontación de la variada “unidad” en la búsqueda de los curules parlamentarios, dejan aflorar una temática para un Encuentro con El Ego y otros Ismos, desde la perspectiva freudiana. Los acontecimientos sobre quién sale, quién entra y quién va, en este movido escenario político, tiene visos tan precisos de la manifestación egocéntrica de la personalidad, fuente de análisis durante mucho tiempo y a profundidad por Sigmund Freud.
La personalidad, está dividida en tres estructuras estrechamente conectadas: el ello, el yo y el super yo. Estas aún cuando tienen individualidades no poseen límites determinantes, sino sutiles manifestaciones entremezcladas que caracterizan a los individuos.
El ello, representa las necesidades y deseos corporales. Es la instancia psíquica que simboliza la vida inconsciente e instintiva. Es irracional.
El Yo (ego) es aquella que percibe los estímulos del Ello, permite la satisfacción de algunos (los que considera oportunos), pospone otros y rechaza los que percibe como inadecuados. Se le denota como una parte básicamente defensiva de la personalidad. Se le considera el controlador del individuo.
El Super-yo, realiza los juicios de valor sobre el modo de actuar de una persona, es lo que comúnmente se conoce como conciencia. Algunos especialistas le denominan el super-ego. Su función directa es bloquear la actividad instintiva permanentemente.
En un plano más terrenal, el ego tiene como manifestación externa el protagonismo. Éste busca prevalecer a toda costa y se apoya en ciertos roles abandonando las ideas. El egocentrismo lleva a la transformación de los impulsos reprimidos. Así una persona, somatizando algunos, llega incluso a mostrarse como víctima y busca sustitutos aceptables para no debilitarse, y allí puede adoptar ideas y afectos opuestos a los que realmente tiene. Es una muestra palpable de lo que Freud denominó proyección; es decir, les atribuye a otros lo que rechaza de si mismo y lo que no admite de su propia persona.
Para una persona egocentrista asumir una determinada conducta se justifica, aún cuando en otros escenarios la censure duramente, siempre y cuando sea asumida por otras personas. Quizás lo que más destaca es que para el ególatra toda crítica constituye una agresión, y quien lo hace es un enemigo.
Las reuniones de estos días nos muestran como los egos centellean y materializan conductas que anteponen los intereses propios o particulares por encima de los colectivos, exponiendo uno de los egos más difundidos: el egoísmo, del griego ego (yo) e ismo, doctrina o práctica. Se dice que el egoísta tiene siempre la pretensión de utilizar a los otros para su propio beneficio, manipulándolos como objetos. La persona egoísta se cree el centro del universo y sólo tiene ojos para sí misma.
Los tiempos recientes han mostrado que es más fácil pedirle a otros sacrificios y disposición al diálogo, que ser quien se sacrifica y quien busca el acuerdo. Queda claro que en la medida en que una decisión o un curso de acción afecta intereses personales, se hace más difícil estar dispuesto a ceder terreno frente a otros, que aparentemente estarían ganando espacio.
Sin duda que las relaciones de un grupo están determinadas por acciones y el discurso de los miembros, y muchas personas están dispuestas a entregarse al servicio público cuando eso implique cierta presencia en un nivel de poder, lo cual mueve su ego.
Sólo cuando desaparezca el Ego de los de siempre y surja la conciencia, seguramente le pondrán corazón para valorar la necesidad de estar unidos; quizás allí podremos sentir que podrán ser los mejores representantes para el parlamento.
Lamentablemente, no podemos saber hoy cual será su conducta de resultar elegidos, y sólo podemos confiar en nuestra intuición para avalar a alguno con la esperanza de que no nos defraude. Para nuestro infortunio, otros ya lo han hecho, y hoy les conocemos hasta el modo de caminar o de pactar.
Queda claro que hasta que no dejemos de lado los Egos, no podremos evitar los Ismos (socialismo, mesianismo, etc., etc.)
A mis lectores, cualquier semejanza con la realidad, no es sólo casualidad.
Dra. Rosa Indriago
La personalidad, está dividida en tres estructuras estrechamente conectadas: el ello, el yo y el super yo. Estas aún cuando tienen individualidades no poseen límites determinantes, sino sutiles manifestaciones entremezcladas que caracterizan a los individuos.
El ello, representa las necesidades y deseos corporales. Es la instancia psíquica que simboliza la vida inconsciente e instintiva. Es irracional.
El Yo (ego) es aquella que percibe los estímulos del Ello, permite la satisfacción de algunos (los que considera oportunos), pospone otros y rechaza los que percibe como inadecuados. Se le denota como una parte básicamente defensiva de la personalidad. Se le considera el controlador del individuo.
El Super-yo, realiza los juicios de valor sobre el modo de actuar de una persona, es lo que comúnmente se conoce como conciencia. Algunos especialistas le denominan el super-ego. Su función directa es bloquear la actividad instintiva permanentemente.
En un plano más terrenal, el ego tiene como manifestación externa el protagonismo. Éste busca prevalecer a toda costa y se apoya en ciertos roles abandonando las ideas. El egocentrismo lleva a la transformación de los impulsos reprimidos. Así una persona, somatizando algunos, llega incluso a mostrarse como víctima y busca sustitutos aceptables para no debilitarse, y allí puede adoptar ideas y afectos opuestos a los que realmente tiene. Es una muestra palpable de lo que Freud denominó proyección; es decir, les atribuye a otros lo que rechaza de si mismo y lo que no admite de su propia persona.
Para una persona egocentrista asumir una determinada conducta se justifica, aún cuando en otros escenarios la censure duramente, siempre y cuando sea asumida por otras personas. Quizás lo que más destaca es que para el ególatra toda crítica constituye una agresión, y quien lo hace es un enemigo.
Las reuniones de estos días nos muestran como los egos centellean y materializan conductas que anteponen los intereses propios o particulares por encima de los colectivos, exponiendo uno de los egos más difundidos: el egoísmo, del griego ego (yo) e ismo, doctrina o práctica. Se dice que el egoísta tiene siempre la pretensión de utilizar a los otros para su propio beneficio, manipulándolos como objetos. La persona egoísta se cree el centro del universo y sólo tiene ojos para sí misma.
Los tiempos recientes han mostrado que es más fácil pedirle a otros sacrificios y disposición al diálogo, que ser quien se sacrifica y quien busca el acuerdo. Queda claro que en la medida en que una decisión o un curso de acción afecta intereses personales, se hace más difícil estar dispuesto a ceder terreno frente a otros, que aparentemente estarían ganando espacio.
Sin duda que las relaciones de un grupo están determinadas por acciones y el discurso de los miembros, y muchas personas están dispuestas a entregarse al servicio público cuando eso implique cierta presencia en un nivel de poder, lo cual mueve su ego.
Sólo cuando desaparezca el Ego de los de siempre y surja la conciencia, seguramente le pondrán corazón para valorar la necesidad de estar unidos; quizás allí podremos sentir que podrán ser los mejores representantes para el parlamento.
Lamentablemente, no podemos saber hoy cual será su conducta de resultar elegidos, y sólo podemos confiar en nuestra intuición para avalar a alguno con la esperanza de que no nos defraude. Para nuestro infortunio, otros ya lo han hecho, y hoy les conocemos hasta el modo de caminar o de pactar.
Queda claro que hasta que no dejemos de lado los Egos, no podremos evitar los Ismos (socialismo, mesianismo, etc., etc.)
A mis lectores, cualquier semejanza con la realidad, no es sólo casualidad.
Dra. Rosa Indriago
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